LOS DISCÍPULOS COMEN JUNTOS

24, July 2019

Jesús, el Maestro del discipulado, aun cuando dijo que «no solo de pan vivirá el hombre» y «trabajad no por la comida que perece», con su ejemplo acentuó la importancia de comer juntos a la hora de hacer discípulos

¿Es incorrecto comer siempre en la reunión de grupo? ¿Es necesario que los discípulos coman juntos? Algunas personas han sugerido que es incorrecto, pero no veo razón suficiente para llegar a esa conclusión; por el contrario, creo que es muy adecuado, muy necesario y muy bíblico que los discípulos coman juntos. ¡Es bíblico! El comer juntos es bíblico. Cuando Dios colocó la primera pareja en el Edén de inmediato le habló sobre qué comerían (Génesis 1: 29), por lo que podríamos decir que la creación se inaugura con comida y en grupos pequeños. Cierto día, Abraham se encontró con tres varones, uno de ellos era Jehová y, ¿saben qué hizo Abraham inmediatamente?, preparó comida (Génesis 18: 1-8). Eso, porque los discípulos comen juntos. Cuando al pueblo de Israel se le dio las leyes sobre sus fiestas solemnes, se les dijo que todas, con excepción del Día de la Expiación, serían celebradas con comida (Levítico 23). Siendo así, no contradice el espíritu cristiano el que los discípulos coman juntos; comer juntos es parte del estilo de vida cristiano. Jesús y las comidas Jesús, el Maestro del discipulado, aun cuando dijo que «no solo de pan vivirá el hombre» y «trabajad no por la comida que perece», con su ejemplo acentuó la importancia de comer juntos a la hora de hacer discípulos. Veamos cuatro casos de Jesús comiendo con los discípulos: 1. La pregunta de Mateo 26: 17: «¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?», da a entender que era costumbre que los discípulos comieran juntos y así lo hicieron esa noche, precisamente antes de ir a la cruz. Ahí estaba Jesús comiendo con sus discípulos. 2. Después de la resurrección, parece que las apariciones de Jesús estuvieron acompañadas de comida. Cuando dos discípulos iban camino a Emaús, Jesús entró a la casa con ellos, y se sentó a la mesa a comer (Lucas 24: 30, 37). 3. Esa misma noche Jesús se apareció a todos los discípulos y les dijo: «¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron un trozo de pescado asado y un panal de miel. Él lo tomó y comió delante de ellos» (Lucas 24: 42, 43). 4. Una última referencia de Jesús comiendo con sus discípulos ocurrió en el mar de Tiberias. Tal vez para evadir la tensión que les provocaron los acontecimientos ocurridos antes y después de la muerte de Jesús, un grupo de siete discípulos encabezados por Pedro, fueron a pescar (Juan 21: 1-3). Al amanecer, Jesús les esperaba en la orilla y para ese encuentro había preparado un desayuno de pan y pescado (Juan 21: 4-9). Nunca olvidarían que los discípulos comen juntos. En la iglesia primitiva comían juntos En Hechos 2 se dice que los miembros de la iglesia partían el pan (vers. 42), pero no de manera individual sino juntos y en las casas (vers. 46). ¿Quiere esto decir que ellos tenían una casa tan grande como para alojar a tres mil ciento veinte personas? ¿Tenían grandes calderos y estufas para cocinar para tantos? No, ellos comían juntos en grupos pequeños por las casas. Es una excelente idea que los grupos pequeños hoy imiten a la iglesia primitiva y cuando se reúnan, coman juntos con alegría y sencillez de corazón. La bienvenida en el cielo ¿Recuerdas que la creación se inauguró con comida? No podemos olvidar que tenemos una invitación para asistir a la ceremonia de bienvenida en el cielo. Esta ceremonia consiste en una cena, llamada la cena de las bodas del Cordero (Apocalipsis 19:9). Y para que no perdamos la costumbre en la tierra nueva, nos reuniremos en el árbol de la vida (Apocalipsis 22:2) para comer de ese árbol que da doce frutos. ¿Por qué haremos esto? Porque los discípulos comen juntos. FUENTE: Libro “Haciendo discípulos en grupos pequeños”. Carlos Manzanillo Reyes